Cómo lidiar con la Corte de Vivienda sin abogado

Cómo lidiar con la  Corte de Vivienda sin abogado

  1. Aprenda el lenguaje. Si usted conoce términos legales básicos, estará más informado y entenderá el lenguaje que a lo mejor se use cuando se celebre la audiencia de examen de la causa. “Auto representación” (pro se) significa que usted está representándose a sí mismo, por ejemplo. “Declaraciones juradas” (affidavits) son trámites que verifican que usted recibió documentos judiciales. Un caso que se desestima “con derecho a apelar” (without prejudice) quiere decir que puede volver a presentarse en el futuro; “sin derecho a apelar” (with prejudice) quiere decir que no puede presentarse otra vez. Usted puede aprender más sobre los términos en el sitio Web nycourts.gov, que tiene una guía para inquilinos en su sección de la Corte de Vivienda (también en español).
  2. Empiece con la manera en que recibió los documentos. Hay reglas específicas que describen en forma general la manera en que se le deben entregar los documentos de citación judicial. Si alguna de estas reglas no fue cumplida, y usted puede traer evidencias de la falta de cumplimiento, entonces se puede rechazar el caso solamente basado en esto. Fue así que mi caso fue finalmente desestimado. La página 15 de la guía para inquilinos de la Corte de Vivienda tiene más detalles. 
  3. Utilice recursos en línea para conocer las leyes y ver como se ganaron casos similares al suyo. Usted puede ir a sitios como Findlaw.com (en inglés) para ver los códigos que realmente dictan las leyes de vivienda (Sección 7 de la ley de inmuebles del Estado de Nueva York), o la sección de precedentes judiciales en el sitio de Findlaw para buscar casos anteriores entre caseros e inquilinos en la ciudad. La meta es ver como las leyes en la ciudad han sido traducidas y tratadas en casos similares al suyo, y convencer a un juez de que estos mismos principios se aplican a su situación. Para 2017, todos los archivos de precedentes judiciales nacionales de la Harvard Law School estarán disponibles gratis en línea, lo que significa que los ciudadanos comunes y corrientes tendrán aún más posibilidades para citar decisiones históricas de una manera bien informada y aplicarlas a sus propios casos.
  4. Utilice los demás recursos gratis que le son disponibles. La línea de emergencia gratis de Met Council es un recurso maravilloso, pero también ofrecemos una clínica gratis en persona para contestar sus preguntas, todos los martes a las 6:30 p.m. Housing Court Answers es otro muy buen lugar para conseguir consejos, por teléfono o en sus mesas de información en los edificios donde actúan los tribunales, pero prepárese para una larga espera. Anote minuciosamente cada palabra de consejo que consiga, porque los pormenores y el lenguaje legal pueden ser difíciles de seguir y recordar; sin embargo, son esos pequeños pormenores que pueden hacer la diferencia más grande en el resultado. 
  5. Trate de parecer abogado. Todo el mundo siempre le dice que se vista bien para aparecer en la corte, pero llévelo un paso más adelante y vístase como abogado. Piense en cómo se vestiría para una entrevista de trabajo o una importante reunión de negocios y preséntese así. Se sentirá con más confianza en sí mismo, será visto de una manera distinta en las primeras impresiones de los demás y recibirá un tratamiento más respetuoso.
  6. Mantenga su celular apagado. Traiga un libro en su lugar. Una vez que encuentre su caso escrito en el tablón fuera de la Parte de Vivienda, tome asiento en uno de los bancos dentro de la sala y no hable ni saque su teléfono. Ni siquiera si ve a otros haciéndolo. Pueden pasar horas antes de que empiece su caso, y llenarlas con una pantalla encendida a lo mejor le gane un regaño público por parte de los empleados de la corte. Simplemente traiga un libro para pasar el tiempo.
  7. Conozca el “aplazamiento” (adjourn). Nunca realmente conocí al abogado del casero en persona, porque mandó a un colega en su lugar para posponer casi todos los casos. De hecho, el demandante (el que presenta el caso) o el demandado (la otra parte) -puede rehacer, o posponer, la fecha de una cita judicial si la propuesta no les conviene, y esta reprogramación puede suceder vez tras vez. Esto es realmente penoso para el demandado, porque usted puede pasar muchas horas esp-erando en la corte, simplemente para reunirse con un abogado que está ahí solamente para pedir un aplazamiento. Esto significa que tendrá que venir en la nueva fecha más adelante y empezar de nuevo. Si está representándose a sí mismo, esto puede ponerse muy pesado, especialmente cuando usted tiene que faltar al trabajo.
  8. No tome demasiado literalmente eso de “amabilidad para con los inquilinos”. Sí, los jueces frecuentemente deciden a favor de inquilinos porque hay justicia en el mundo, y pueden tener una auténtica empatía humana para alguien que esté perdiendo su hogar injustamente. Sin embargo, esto de ninguna manera crea un ambiente “amigable,” amable. En mi experiencia, los secretarios y otros empleados de la corte frecuentemente parecen ásperos, exasperados y poco dispuestos a responder a preguntas, y a lo mejor usted va a tener muchas preguntas. Sicológicamente, esto hace a uno sentirse menospreciado, especialmente al ver la amabilidad entre ellos y los abogados que los conocen bien. Recuerde, los abogados que se especializan en este área están en la corte casi todos los días. No tome las actitudes frías ni el malhumor como algo personal; las cortes están muy, muy ocupadas.
  9. No se deje intimidar. El papeleo de un abogado opositor da miedo: abrir un nuevo sobre con su dirección de remitente o encontrar documentos pegados en su puerta pone a mil el corazón, sin importar su experiencia. Sin embargo, recuerde que los abogados son personas atareadas, lo que significa que pueden cometer errores. Haciendo mis propias investigaciones en línea, usando los recursos citados arriba, descubrí que el abogado del casero había cometido varios errores en los documentos que podían causar el rechazo del caso. También tenía a mano varias normas y casos judiciales anteriores que demostraban que las acusaciones en mi contra no tenían ningún fundamento legal. Los conocimientos son el poder aquí. Usted no tiene que haber aprobado el examen para ejercer la abogacía para poder entender sus derechos legales.
  10. No se dé por vencido. Hablé con muchos amigos, colegas y co-nocidos que veían cómo mi batalla en la corte iba consumiendo mi tiempo y emociones, y a menudo me decían que mi apartamento al fin y al cabo no valía la pena. Pero cuando usted aprecia su hogar y su estabilidad, o mudarse no está al alcance de su bolsillo, puede que el luchar finalmente sea pro-jechoso.

Hay una larga historia de caseros que demandan injustamente a inquilinos y hacen amenazas ilegales e infundadas de desalojarlos. Es nuestra responsabilidad poner fin a estos patrones e insistir en que se haga justicia. Conozca sus derechos.

Angela Pham es voluntaria para la línea de emergencia de Met Council.